Cuando hablamos de Prada, seguramente nos viene a la cabeza la sobriedad un poco barroca que esta firma muestra en cada colección. Antes de hablar de la colección de verano 2011 me gustaría comentar el origen de la firma. Como la mayoría de empresas de moda famosas, comenzaron a hacer sus pinitos allá por principios del siglo XIX. Su fundador se negaba a que las mujeres entrasen en su firma pero después de que su hijo no quisiera heredar la empresa fue su hija la que se hizo cargo y con ella la empresa llegó a la gloria.
Seguramente su mayor boom llegó con la propaganda que se hizo en la película de “El diablo viste de Prada” en la que se enseñan muchos modelitos de la famosa marca entre otras. Para este otoño, la firma italiana nos sorprendió con sus bolsos de mano, extravagantes y coloridos. Pero para este verano la sorpresa es mayor. Prada nos trae estampados divertidos y coloristas, muy veraniegos y “ready to wear”.
Me gustaría destacar que Prada, no es Cavalli o Agata Ruiz, y los colores que usa en sus colecciones suelen ser planos y sobrios, es por ello que me sorprende tanto que para este verano se hayan decantado por la frescura.
No sé si habéis visto alguna campaña publicitaria de la firma pero a mi me inquietan mucho. No sé si será por las modelos escuálidas o por el maquillaje oscuro y poco favorecedor pero lo cierto es que su campaña de marketing logra darle a sus últimas colecciones un toque incluso siniestro.

