Es muy probable que hayas oido constantemente de que, tanto para la jornada laboral como para cualquier ocasión especial, incluso un evento de trabajo mas formal, el vestido básico es la mejor opción… y es cierto, el vestido básico, o “little black dress” es la alternativa “todo en uno” perfecta, es el equivalente al traje sastre en el hombre, ya que admite múltiples estilos, ofreciendo diferentes modelos dependiendo de cómo o con qué lo combinemos.
Es probable que pienses que de un vestido negro poco partido puede
sacarse, pues te equivocas, y te lo vamos a argumentar!!. Cuando utilizas un vestido básico para el trabajo puedes combinarlo con unas botas, o zapato de tacón medio si acudes a una reunión o evento más formal, y una chaqueta. Utilizarás pocos complementos, algún collar pero discreto, al igual que tu peinado y maquillaje, que irán acordes.
En cambio, ese mismo vestido podrás convertirlo en un conjunto súper
elegante y festivo si empiezas por añadirle un zapato de salón, un tacón elegante, un cinturón, un bolero, o un bolso y zapato con color (rojo, rosa, azulón…). Te recogerás el cabello en un moño o semirrecogido, pendientes más grandes, así como un maquillaje más elaborado.
La diferencia entre uno y otro estilo te aseguramos que es abismal, incluso no podrán averiguar que se trata de la misma prenda que has lucido en otros momentos del día. Si sabes hacerte de unos buenos complementos, y si echas mano de la imaginación para variar estos, tu vestido básico se convertirá, como ya es para muchas mujeres, en todo un imprescindible de tu armario.
